Cómo cobrar de clientes internacionales siendo autónomo (sin perder dinero por el camino)

La factura está bien hecha: sin IVA, con la mención correcta y el número fiscal del cliente. Llega el día del pago y tu banco te ingresa 2.660 euros por una factura de 3.000 dólares que, al cambio de ese día, eran unos 2.760. ¿Dónde están los 100 euros que faltan?

Se han quedado por el camino: una comisión por recibir la transferencia, otra del banco intermediario y, sobre todo, un tipo de cambio peor que el real. Cobrar de clientes internacionales tiene un coste que casi nadie calcula hasta que lo sufre. Este artículo explica de dónde sale y cómo reducirlo.

Si lo que te preocupa es la factura en sí, lo tienes en la factura intracomunitaria para clientes de la UE y en cómo facturar fuera de la UE para el resto. Aquí hablamos del dinero.

Primero: ¿tu cliente paga en euros o en otra moneda?

Es la pregunta que decide casi todo.

En euros y desde la zona SEPA (los países de la UE más Reino Unido, Suiza, Noruega y algunos otros). La transferencia funciona igual que una nacional: llega en uno o dos días o al instante. Y si viene de otro país de la UE, tu banco no puede cobrarte más por ella que por una transferencia dentro de España. Si tu cliente está aquí, apenas hay problema.

En otra moneda o desde fuera de SEPA (dólares, libras, francos suizos, pesos). Aquí entran en juego la red internacional SWIFT, los bancos intermediarios y el cambio de divisa. Es donde se pierde el dinero.

Las transferencias en euros: más fáciles desde 2025

Desde octubre de 2025, todos los bancos de la zona euro están obligados a ofrecer transferencias inmediatas en euros sin cobrar más que por una normal, y a mostrar al pagador si el nombre del titular coincide con el IBAN antes de enviar. Lo establece el Reglamento (UE) 2024/886.

Para ti eso significa dos cosas. Un cliente de Alemania o de Francia puede pagarte en segundos y sin coste extra. Y hay menos riesgo de que un pago se pierda por un IBAN mal escrito.

Un consejo práctico: pon en la factura tu nombre exactamente como figura en la cuenta. Si no coincide, el banco de tu cliente le mostrará un aviso y puede que dude antes de pagar.

Dónde se pierde el dinero cuando cobras en otra moneda

Cuando un cliente de Estados Unidos te paga en dólares por transferencia bancaria tradicional, hay tres costes que se suman:

1. La comisión por recibir. Muchos bancos españoles cobran por cada transferencia internacional recibida fuera de SEPA. Suele estar entre 10 y 30 euros, a veces con un porcentaje.

2. El banco intermediario. Las transferencias SWIFT pueden pasar por uno o varios bancos antes de llegar al tuyo, y cada uno puede quedarse una parte. Por eso a veces recibes una cantidad distinta de la que te enviaron.

3. El tipo de cambio. Es el coste más grande y el menos visible. Tu banco no te cambia al tipo real del mercado, sino a uno peor, con un margen que en la banca tradicional suele estar entre el 2% y el 4%. En una factura de 3.000 dólares, eso son entre 55 y 110 euros.

Estas cifras son orientativas y cambian mucho entre bancos. Pide a tu banco las condiciones exactas para transferencias internacionales recibidas antes de dar tus datos a un cliente de fuera.

Las tres opciones de comisión: SHA, OUR y BEN

En las transferencias SWIFT, quien envía elige quién paga las comisiones. Si tu cliente te pregunta, esto es lo que significa cada una:

OpciónQuién pagaQué recibes tú
OURTodo lo paga tu clienteEl importe completo (casi siempre)
SHACada uno paga las comisiones de su bancoEl importe menos las comisiones de tu banco y, a veces, de intermediarios
BENTodo lo pagas túEl importe menos todas las comisiones

Lo habitual es SHA. Si quieres cobrar el importe íntegro, indícalo en la factura y en el presupuesto: «Pago por transferencia, gastos a cargo del ordenante (OUR)». Muchos clientes lo aceptan sin problema, sobre todo si se lo dices desde el principio.

Cuatro formas de cobrar de clientes internacionales

1. Facturar en euros. Le pides que te pague en euros, y es tu cliente quien convierte su moneda. El riesgo del cambio pasa a ser suyo y tú sabes exactamente cuánto vas a recibir. Funciona bien con empresas acostumbradas a pagar a proveedores europeos. Puede ser una desventaja si compites con freelancers que facturan en su moneda.

2. Transferencia en divisa a tu banco de siempre. Es lo más cómodo, pero lo más caro, por las tres comisiones que acabamos de ver. Útil si los pagos son pocos y grandes y tu banco tiene buenas condiciones.

3. Cuenta multidivisa. Hay servicios que te dan datos bancarios locales en otros países (por ejemplo, una cuenta en dólares con número de ruta estadounidense o una en libras con sort code británico). Tu cliente te paga como si fuera una transferencia nacional en su país, y tú conviertes a euros cuando quieras con un margen mucho menor. Para freelancers con clientes recurrentes fuera de la zona euro, suele ser la opción más barata. Compararemos las principales en un artículo propio.

4. Pasarela de pago o plataforma. Si tu cliente prefiere pagar con tarjeta, o trabajas a través de una plataforma de freelancers, el cobro pasa por un intermediario con sus propias comisiones de cambio. Las comparamos en el artículo sobre pasarelas de pago.

Qué datos tienes que darle a tu cliente

Un cliente extranjero te pedirá datos que en España casi nunca usas. Para una transferencia a tu banco español necesita:

  • Tu nombre completo o razón social, igual que en la cuenta.
  • Tu IBAN, que empieza por ES.
  • El código BIC o SWIFT de tu banco. Lo encuentras en la app o en la web de tu banco.
  • El nombre y la dirección de tu banco. Algunos bancos de fuera de Europa lo exigen.
  • Tu dirección, la misma de la factura.

Si tu cliente es de Estados Unidos y te pide un routing number o un ACH, no es que hayas olvidado algo: esos datos solo existen en cuentas estadounidenses. Con tu cuenta española tendrá que hacer una transferencia internacional (wire transfer) con tu IBAN y tu SWIFT. Si quieres darle unos datos locales de su país, ahí es donde una cuenta multidivisa marca la diferencia.

Pon todos estos datos en la propia factura. Es la forma más sencilla de cobrar de clientes internacionales sin cruzar cinco correos para aclarar un número.

Un ejemplo: la misma factura de tres formas

Una diseñadora factura 3.000 dólares a una startup de Miami. Al tipo de cambio real del día, son unos 2.760 euros. Cifras orientativas:

Banco tradicionalCuenta multidivisaFacturando en euros
Comisión por recibir15–25 €0 €0 €
Coste del cambio55–110 €10–20 €Lo asume el cliente
Recibe aprox.2.625–2.690 €2.740–2.750 €El importe pactado en euros

La diferencia entre la primera y la segunda columna puede rondar los 100 euros en una sola factura. Si tienes un cliente así cada mes, son más de mil euros al año.

Lo que pasa en tu contabilidad

El cambio de moneda también tiene su parte fiscal, aunque es sencilla:

  • El ingreso se anota en euros, al tipo de cambio del día en que emites la factura. Ese es el importe que va al IRPF y, cuando toca, a la casilla correspondiente del modelo 303.
  • Si cuando cobras el cambio es distinto, la diferencia es una ganancia o una pérdida por diferencias de cambio. Forma parte del rendimiento de tu actividad.
  • Las comisiones bancarias y de cambio son un gasto deducible en el IRPF. Guarda los justificantes.

Y un aviso si dejas dinero fuera de España: si a 31 de diciembre tienes más de 50.000 euros en cuentas en el extranjero, tienes que presentar una declaración informativa, el modelo 720. Para la mayoría de autónomos que empiezan no será el caso, pero está bien saberlo si acumulas saldo en una cuenta multidivisa extranjera.

Cinco consejos antes de tu primer cliente internacional

  1. Acuerda la moneda en el presupuesto, no al facturar. Evita discusiones.
  2. Pide un anticipo si es un cliente nuevo y de un país lejano. Reclamar un impago en otro país es caro y lento.
  3. Indica en la factura quién paga las comisiones (OUR, si quieres el importe íntegro).
  4. Pregunta a tu banco qué te cobra por recibir transferencias de fuera de la zona SEPA.
  5. Si los pagos van a ser recurrentes, valora una cuenta multidivisa. Con dos o tres cobros al año ya se nota la diferencia.

Con estas cinco cosas resueltas, cobrar de clientes internacionales deja de ser una lotería y pasa a ser un trámite más.

En el próximo artículo comparamos las cuentas multidivisa más usadas por freelancers en España: Wise frente a Revolut, con sus comisiones y sus diferencias reales.

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