Pides tres presupuestos y te llegan tres cifras que no se parecen en nada: 29,90 euros, 55 euros y 90 euros al mes. ¿Te está timando alguien? Probablemente no. Lo que pasa es que cada una incluye cosas distintas, y casi nunca lo dicen con claridad en la primera página.
Así que, para saber cuánto cuesta una gestoría de verdad, primero hay que saber qué estás comparando. Vamos con los números y luego con la letra pequeña.
Cuánto cuesta una gestoría: los rangos de 2026
Para un autónomo sin trabajadores, en estimación directa y con un volumen de facturas normal, los precios orientativos son estos:
| Tipo de servicio | Precio mensual habitual (sin IVA) |
|---|---|
| Gestoría online, plan básico | 25 a 40 € |
| Gestoría online, plan completo | 40 a 70 € |
| Gestoría tradicional de barrio | 50 a 100 € |
| Despacho en el centro de Madrid o Barcelona | 100 € o más |
Los extremos existen: hay ofertas por debajo de 20 euros y despachos que cobran 150 euros a un autónomo sencillo. Pero la mayoría de casos caen en esas franjas. Si quieres repasar en qué se diferencian los dos modelos más allá del precio, lo vimos en gestoría online o tradicional.
Qué suele incluir cada franja
Entre 25 y 40 euros al mes. Lo imprescindible: los modelos trimestrales (el 303 del IVA y el 130 del IRPF), los resúmenes anuales y algo de soporte por chat o email. A cambio, sueles tener que subir tú las facturas a una aplicación y, a menudo, hay un límite de facturas o gastos al trimestre. La declaración de la renta muchas veces no entra.
Entre 40 y 70 euros. Aquí ya suele entrar la renta, un asesor asignado (o al menos un equipo fijo), más facturas por trimestre y modelos menos habituales, como el 349 de operaciones intracomunitarias o el 111 si pagas a otros profesionales.
De 50 a 100 euros en una gestoría tradicional. Normalmente incluye lo anterior más algo que no tiene precio en la tabla: una persona a la que puedes llamar o visitar, que conoce tu caso y que te avisa antes de que metas la pata. Además, muchas recogen tus papeles en el formato que tengas, aunque sea una carpeta con tickets.
Dicho de forma sencilla: por debajo de 40 euros pagas por que te presenten los impuestos; por encima, pagas también por asesoramiento.
Lo que casi siempre se cobra aparte
Aquí está la diferencia real entre presupuestos. Antes de firmar, pregunta por cada uno de estos conceptos:
- La declaración de la renta. Si no está en la cuota, cuesta entre 50 y 120 euros al año, según la gestoría y lo complicado que sea tu caso.
- El alta como autónomo. Algunas la regalan al contratar; otras cobran entre 30 y 100 euros.
- Nóminas y trabajadores. Si contratas a alguien, cada nómina se paga aparte, normalmente entre 15 y 30 euros al mes por trabajador.
- Requerimientos de Hacienda. Si te llega una carta pidiendo documentación o una comprobación, casi ninguna gestoría online lo incluye. Según la complejidad, puede ir de unos 100 euros a varios cientos.
- Facturas por encima del límite. Si tu plan admite 30 facturas por trimestre y emites 45, el exceso se cobra o te suben de plan.
- Modelos poco frecuentes. El 349, el 111 o declaraciones informativas especiales pueden ir fuera de la cuota básica.
- Llamadas o videollamadas. Algunos planes baratos solo dan soporte por chat y cobran cada consulta por teléfono.
- La baja o el cambio de gestoría. Raro, pero existe. Pregunta si te cobran algo por marcharte o por entregarte tu documentación.
Ninguno de estos extras es abusivo por sí mismo. El problema aparece cuando no te los cuentan y los descubres en la primera factura.
Dos presupuestos, cara a cara
Veamos cómo cambian las cuentas con un caso típico: una traductora que factura a clientes españoles y a una agencia de Alemania, y que quiere que le hagan también la renta.
Presupuesto A: 29,90 euros al mes. No incluye la renta (80 euros aparte) y el modelo 349 se cobra a 8 euros por trimestre.
- Cuotas: 12 × 29,90 = 358,80 €
- Renta: 80 €
- Modelo 349: 4 × 8 = 32 €
- Total: 470,80 € al año
Presupuesto B: 45 euros al mes. Incluye la renta y el 349.
- Cuotas: 12 × 45 = 540 €
- Total: 540 € al año
La diferencia ya no es de 15 euros al mes, sino de unos 6. Y si a la traductora le llegara un requerimiento y el plan A lo cobrara aparte, el más barato saldría más caro. Por eso, para saber cuánto cuesta una gestoría, lo que hay que comparar es el total anual con tu caso concreto, no la cuota del anuncio.
Cómo se paga: mensual, anual o por declaración
No todas cobran igual, y eso también influye en el precio final:
- Cuota mensual. Lo más habitual. Pagas lo mismo cada mes, tengas o no movimiento.
- Pago anual. Algunas gestorías online ofrecen un descuento si pagas el año por adelantado o si te comprometes doce meses. Sale algo más barato, pero pierdes flexibilidad si quieres cambiar.
- Por declaración. Algunas gestorías tradicionales cobran por trimestre presentado, por ejemplo entre 30 y 60 euros por cada trimestre. Encaja si facturas poco y de forma irregular.
- Por horas. Para consultas puntuales fuera de la cuota, hay despachos que facturan por hora o por consulta.
Fíjate también en las promociones de entrada. Un precio muy bajo los tres primeros meses que luego se duplica no es un engaño si te lo dicen, pero sí cambia la comparación.
El IVA que no aparece en el anuncio
Casi todos los precios se anuncian sin IVA. Un plan de 29,90 euros al mes son, en realidad, 36,18 euros con el 21%. Y uno de 59,90, unos 72,48 euros.
Si tu actividad lleva IVA, ese 21% te lo recuperas en el modelo 303, así que para ti el precio real es la cifra sin IVA. Pero el dinero sale de tu cuenta con el IVA incluido, y tienes que contar con él en tu previsión de gastos del mes.
El coste real, después de impuestos
La cuota de la gestoría es un gasto deducible, como ya vimos al hablar de cuándo necesitas una gestoría. Eso cambia bastante las cuentas. Un ejemplo con una gestoría online de 40 euros al mes más IVA:
| Concepto | Importe anual |
|---|---|
| Cuota (12 × 40 €) | 480 € |
| IVA pagado (21%) | 100,80 € |
| IVA que recuperas en el 303 | −100,80 € |
| Ahorro en el IRPF (con un tipo del 20%, por simplificar) | −96 € |
| Coste real para ti | 384 € |
Es decir, unos 32 euros al mes. El ahorro en el IRPF depende de cuánto ganes: cuanto más alto sea tu tramo, más barata te sale la gestoría. Lo explicamos en la guía del IRPF para autónomos.
Además, si la gestoría te ayuda a deducir gastos que tú no conocías, o a no pagar recargos por presentar tarde, puede pagarse sola en un año.
Cuándo merece la pena pagar más
No siempre lo barato es lo adecuado. Pagar la franja alta tiene sentido si:
- Tienes trabajadores o vas a tenerlos pronto.
- Trabajas con clientes de fuera de España y tienes operaciones intracomunitarias cada trimestre.
- Vives en el País Vasco o Navarra, donde no todas las gestorías online trabajan con la hacienda foral.
- Tu actividad tiene particularidades fiscales: varias actividades a la vez, alquileres, subvenciones o un local con recargo de equivalencia.
- Simplemente no quieres pensar en ello y valoras que alguien te avise de todo.
En cambio, si empiezas, facturas poco, todo va a clientes españoles y eres ordenado, un plan básico online cubre de sobra lo que necesitas.
Cinco preguntas para pedir presupuesto
Para comparar cuánto cuesta una gestoría frente a otra en igualdad de condiciones, haz las mismas preguntas a todas:
- ¿El precio es con o sin IVA?
- ¿Incluye la declaración de la renta?
- ¿Hay límite de facturas o gastos al trimestre? ¿Qué pasa si lo supero?
- ¿Hay permanencia? ¿Cobráis algo por darme de baja?
- ¿Cuánto cobráis si me llega un requerimiento de Hacienda?
Pídelo por escrito. Si una gestoría no quiere concretar lo que incluye su cuota, ya tienes una respuesta.
Y si es una gestoría tradicional, comprueba antes que el gestor está colegiado en el registro oficial de gestores administrativos. Tarda un minuto y evita sustos.
Antes de firmar con ninguna
Una gestoría para un autónomo sencillo cuesta entre 25 y 100 euros al mes más IVA, y después de deducirla, bastante menos. Así que la pregunta útil no es solo cuánto cuesta una gestoría, sino qué entra en ese precio. Con las cinco preguntas de arriba lo averiguas antes de firmar.
El siguiente artículo da un paso más: cómo elegir la gestoría adecuada para tu actividad concreta, porque no es lo mismo un diseñador que un fisioterapeuta o una tienda online.